Uno de los puntos clave a la hora de poner en marcha programas de empleo para jóvenes con dificultades de inserción laboral es la colaboración con las empresas. La mayoría de los planes formativos de Cruz Roja, Cáritas y Fundación Secretariado Gitano realizan convenios con empresas para que los y las participantes desarrollen las prácticas laborales en un entorno real de trabajo.

Cada vez son más las empresas que se apuntan al reto del empleo. Tan solo en el programa Aprender Trabajando, de Cruz Roja y Fundación Secretariado Gitano, han colaborado 240 grupos empresariales. Esto constituye una excelente oportunidad para los y las participantes, pero también es altamente positivo para las empresas.

Una de las principales razones es la formación específica con las que estos chicos y chicas se enfrentan a su primer trabajo. Las tres entidades que ponen en marcha Ponemos la Música consideran la formación laboral un pilar fundamental para que desarrollen sus prácticas con éxito. Así lo manifiesta Pablo Gutiérrez, director de tiendas propias de Orange, compañía colaboradora con Cruz Roja en Incorpora: “Estos chicos tienen la formación y las habilidades necesarias para reincorporarse en un futuro en la tienda”. En el siguiente vídeo podéis ver cómo fue su experiencia colaborando en el programa:

Con la experiencia profesional que aportan las prácticas en empresas, estos y estas jóvenes continúan su camino hacia un futuro empleo y su inclusión social. Además, en muchos casos se les da la posibilidad de obtener un contrato en la misma empresa donde las realizaron. Según Manuel González, director de Kiabi en Alcorcón, que colabora también con Cruz Roja, es muy importante esta labor integradora: “Recomendaría este plan de formación a otras empresas: las empresas nos beneficiamos de la selección que realiza la entidad, estas personas son una cantera para nosotros. Y, además, realizamos una función social de integración hacia estas personas en el mundo laboral”. Luis Royo, prospector de Cruz Roja Zaragoza, opina igual al hablar de la colaboración con Eroski: “Queremos que la gente que está en nuestro plan de empleo tenga una vida normalizada”.

Otro punto en el que coinciden quienes han trabajado directamente con estas personas es su enorme entusiasmo y las ganas que ponen a la hora de desempeñar un oficio. Sonia Ruiz, directora de recursos humanos del Grupo Mnemon, empresa colaboradora con Fundación Secretariado Gitano, así lo cree: “Lo que más valoramos es que se dejan la vida para demostrar que quieren y pueden”. Esa óptima predisposición es también destacada por la formadora del Hotel Ébora Susana Agüero, empresa que forma parte del itinerario Aprender Trabajando: “Me ha resultado abrumadora la capacidad de aprendizaje que tienen. Aprenden a una velocidad brutal”. Así lo muestra este vídeo, en el que descubrimos cómo el proyecto ha cambiado la vida de muchos y muchas jóvenes de etnia gitana y cómo lo han vivido los y las profesionales que les han acompañado:

Como ya hemos dicho en otras ocasiones, acabar con las altas cifras de desempleo juvenil supone el compromiso de todos y todas, pero no es solo una actitud responsable y ética por parte de las empresas, sino que también resulta rentable. En palabras de Sonia Ruiz: “Mnemon no es una ONG, si hay contrataciones es porque estos y estas jóvenes producen y ganamos todos con ello”. Marian Béjar, directora del supermercado E.Leclerc en el centro comercial madrileño Isla Azul, lo tiene claro: “Lo importante es hacerle entender a tu equipo que siempre que das, recibes. Nos han aportado compromiso con la sociedad y la integración laboral de colectivos desfavorecidos, nos han dado premios, pero aparte es que creemos en ellos”.

Si tienes una empresa y quieres colaborar, en esta entrada de nuestro blog te explicamos las distintas formas que tienes de hacerlo. Ellos y ellas están escribiendo la letra de su futuro, te invitamos a poner la música.