Hoy os presentamos a Alba Montoya, una joven gitana de 20 años que, como muchas otras de su comunidad, ha conseguido dar un paso hacia delante e incorporarse al mundo laboral gracias a su esfuerzo y el apoyo de la Fundación Secretariado Gitano.

Alba vive en un barrio popular de Madrid con sus padres, dos de sus cinco hermanos y dos sobrinos. Es alegre y extrovertida y le gusta salir con las amigas. Nunca encontró en su entorno el apoyo necesario para estudiar, y cuando alguna de sus amigas abandonó los estudios, a ella también le pareció buena idea.

Protagonista de uno de los carteles de la campaña Ponemos la Música, dejó de estudiar a los 15 años, pero a los 17 ya estaba aburrida de perder el tiempo con cosas que no le aportaban nada. Centrándose en sus ganas de aprender, nos cuenta que “llegó un momento en que necesitaba hacer algo”.

Uno de sus hermanos había hecho un curso de carpintería en la Fundación Secretariado Gitano y lo veía contento y satisfecho de lo que hacía. Por eso, se animó a retomar sus estudios y se apuntó a un curso de PCPI de Administración. “Cuando llegué, me sentí bien. Los profes me ayudaron mucho. Siempre pendientes de mí, dándome confianza y mucho ánimo para que continuara. Terminé y aprendí mucho. Y con los compas, genial. Todavía nos vemos y nos contamos lo que hacemos. La mayoría estamos trabajando o estudiando”, explica Alba.

Informática, Atención al cliente, archivos… son algunas de las materias que estudió y que le han abierto un horizonte para seguir adelante. Después de mucho esfuerzo, termino con éxito la formación, y sacarse el Título de Graduada en ESO será su siguiente reto.

Ahora estoy trabajando como recepcionista atendiendo el teléfono y las incidencias de cada día. Con el curso que hice aprendí a usar programas de ordenador, temas de atención al cliente y, sobre, toda a perder el miedo escénico. Era muy tímida y desde que trabajo, he madurado mucho. Ahora sé lo que quiero y que puedo conseguirlo”.

La experiencia de Alba y de muchas más jóvenes como ella nos demuestra que a pesar de los tópicos sobre la juventud y sobre la comunidad gitana en particular, ellos y ellas son perfectamente capaces de obtener cualquier meta que se propongan. Si tú también quieres cambiar tu vida, esperamos que su caso te inspire para tomar las riendas y ponerte en camino. Tú también puedes escribir la letra de tu futuro.